El día después la media sanción de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, y luego de haber tenido que eliminar el polémico capítulo relativo a la venta de tierras, en el Gobierno aseguran que se transmite "una sensación" de quietud en la dinámica de gestión que le atribuyen a un "error en la comunicación".
"No tuvimos buenos voceros. Primero vino Sturzenegger y después estuvo Patricia, pero no se terminó de entender nada sobre el proyecto. Se mezclaron dos discusiones y hasta pasó de 'Propiedad Privada' a 'Ley de Tierras'", criticó un legislador ante la Agencia Noticias Argentinas, respecto al tratamiento del proyecto que diseñó el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
Tras 17 versiones y cuatro intentos, el bloque libertario liderado por Patricia Bullrich logró la aprobación en la Cámara de Senadores del proyecto que mutó desde su redacción original.
Desde la salida de Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, el Poder Ejecutivo se esfuerza por intentar recuperar la agenda y redireccionar la comunicación a través del vocero presidencial, Adrián Ravier. Sin embargo, hay quienes detectan que su perfil no se ajusta a las necesidades de la administración libertaria.
"Son errores muy solucionables. Lo cierto es que nos desordenamos post reseteo del Gabinete, pero tenemos que retomar la línea porque se acumulan los proyectos y más tiempo pasa, más cerca de la elección estamos y todo se complejiza", precisó una fuente de La Libertad Avanza.
En la misma línea, hay quienes que el Gobierno tiene buenas iniciativas, pero "no las sabe comunicar", e incluso recuerdan con añoranza el primer tramo de la gestión en el que el oficialismo se mostraba activo.
"Fuimos más audaces y disruptivos", planteó un alfil libertario, que señala que se trataba del período de gestión con mayor espacio para el asesor presidencial, Santiago Caputo.
Los próximos pasos para el Poder Ejecutivo son complejos. Conforme pasan las semanas, La Libertad Avanza deberá activar las conversaciones electorales, lo que complejizará el escenario legislativo, área prioritaria de cara a los próximos meses. "Tenemos la libido puesta en la agenda de reformas", precisó un integrante de la mesa política.
El reubique de piezas internas, con el ascenso de Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete parece no alcanzar para imprimirle a la administración la dinámica necesaria para mostrarse en control de la actividad. "Estamos en un buen momento, pero como estamos tan mal en lo comunicacional, el panorama parece completamente distinto", graficó ante esta agencia una voz del espacio.
Agencia NA









